En abril de 2025, Estados Unidos de America (“EE.UU.”) anunció la imposición de aranceles a un amplio número de socios comerciales, lo que generó incertidumbre y reconfiguraciones en las previsiones económicas globales. A raíz de ello, el sector privado, anticipó importaciones durante el primer semestre y reestructuró las cadenas de suministro para redirigir los flujos comerciales. Como resultado de estas medidas de ajuste, se proyecta un crecimiento mundial del 3.2% para 2025 y 3.1% para 2026.